





En 1996, la empresa Vilallonga Investments, obtuvo los derechos de los grafismos que Dalí había realizado para una colección de marroquinería. Cuando se me planteó el diseño de estas piezas propuse no limitarnos a estampar la trama daliniana (una alusión más que irónica a la de Louis Vuitton) sobre unos objetos convencionales, sino diseñar unos productos surrealistas inspirados en la obra del Maestro. La colección se llamaría Dalí Visions.
Traté de identificar elementos pictóricos presentes en la obra de Dalí susceptibles de ser plasmados en cuero. Una imagen recurrente del pintor era la de una niña -la Carolineta- saltando a la comba. De ella saqué, ente otros, un atractivo llavero en plata y cuero. Muy pocos de mis diseños poco convencionales llegaron a comercializarse, la empresa productora entró en litigio con la Fundación Gala-Salvador Dalí y finalmente perdió los derechos de reproducción. Una lástima.
(Fuera de producción)