Escaleras Esenciales, 2002

 

Esculturas de roble americano

Exposición Réquiem por la escalera

con la colaboración de Naxo Farreras

 

Estas son las escaleras según su tipología y que corresponden a las imagenes de la izquierda:

1. Escalera de tramo recto

Es la más simple y, probablemente, la más antigua. La modesta puede tener tres escalones y superar un par de palmos; la monumental, la que accede al templo romano, al gran museo o al palacio de justicia, puede tener muchos tramos y gran anchura; la imaginada por los artistas puede ser infinita: son las escaleras de Odessa en El acorazado Potemkin, o las de El Proceso de Orson Welles.

 

2. Escalera que surge de un muro

La escalera se forma, o bien excavando el muro, o bien hincando los escalones en el muro y dejándolos volar en el aire. Muy primitivas, como las que salvan los desniveles de los terrenos aterrazados de las viñas, embebidas en el mismo grueso del muro; o muy de alta tecnología, con escalones independientes, metálicos, o de vidrio surgiendo, uno a uno, en atrevido voladizo.

 

3. Escalera de dos tramos en ángulo

La escalera de traza recta se quiebra, normalmente por falta de espacio o para adaptarse a una habitación. A veces los dos tramos se apoyan en los muros que cierran el espacio; otras, los tramos quedan aislados como grandes objetos escultóricos autónomos.

 

4. Escalera de tramos paralelos

La solución más vulgar, la que ahorra más espacio, la más fácil de construir, la de cualquier casa de vecinos y, sin embargo, llena de posibilidades estéticas cuando la proyecta un gran arquitecto.

 

5. Escalera de múltiples ramales

La escalera se multiplica, se ramifica, se expande, en un conjunto complejo que sugiere recorridos alternativos.

 

6. Escalera imperial

La  única escalera de varios tramos absolutamente simétrica, tanto en planta como en alzado, lo que permite que el arranque se encuentre en la vertical del desembarco de la planta superior. Una genuina aportación española a la historia de la arquitectura.

 

7. Escalera samba

Una solución ingeniosa y antiquísima para ascender mucho en muy poco espacio. Obliga a iniciar la marcha con el pie adecuado y a un contoneo que recuerda el del baile del cual recibe el nombre.

 

8. Escalera en el aire

A lo largo de la historia los artistas han imaginado una escalera sostenida milagrosamente en el vacío y los arquitectos han intentado desafiar la ley de la gravedad recurriendo a materiales cada vez más sutiles. El acero y el vidrio han permitido al proyectista contemporáneo acercarse mucho a este sueño milenario.

 

9. Escalera aleatoria

En la mayoría de los casos, esta escalera de escalones irregulares nace de la adaptación a la topografía de un terreno, pero también puede responder al deseo del proyectista de huir de una geometría muy estricta para trabajar con formas más orgánicas y libres.

 

10. Escalera de trazo curvo

Desde la ligeramente curvada hasta la que se enrolla sobre sí misma, en espiral; desde la sencilla, hasta la doble, o la triple. Son escaleras que han permitido los más osados alardes de proyecto, de aparejo pétreo, de representación en perspectiva, las luchas más encarnizadas entre espadachines, los descensos más espectaculares de un cuerpo de baile...

 

11. Escalera que asciende a los cielos

Imágenes recurrentes que podemos encontrar tanto en un códice de Ramon Llull de 1512, como en una película de dibujos animados de hoy. Muchas escaleras pueden simbolizar el ascenso a los cielos pero algunas realmente lo pretenden.

 

12. Escalera que desciende a los infiernos.

La escalera que nos conduce a la muerte y, muy probablemente, a los infiernos. Paralíticos que son arrojados al vacío en su silla de ruedas, hombres que ascienden para ser acuchillados..., tantas muertes cinematográficas a los pies de escaleras

 

13. Escaleras imposibles

Aquéllas que leemos claramente como una escalera, pero por la cual no podemos ascender. Las más inolvidables, por desconcertantemente imposibles, no se pueden construir, sólo se pueden dibujar.  

   

OTB